1.- PROCESOS COGNITIVOS Y APRENDIZAJE
El aprendizaje parte del conjunto de procesos cognitivos que le permiten al ser humano conocer la realidad. Todos ellos tienen como base la neurológica la corteza cerebral. Los procesos de aprendizaje son percepción, atención, memoria, pensamiento, lenguaje, inteligencia. Revisaremos cada uno de estos procesos y su relación con el aprendizaje.
1.1. PERCEPCION
La percepción alude a la capacidad de integrar estímulos provenientes del ambiente (interno y externo del organismo) organizarlos y darle sentido como totalidad. En términos concretos percibimos configuraciones de estímulos y no estímulos aislados.
Toda percepción implica diferenciar dentro de la totalidad una parte principal llamada figura del resto de la totalidad denominada fondo, por lo tanto en todo acto perceptivo se va a dar la relación figura-fondo. No es posible percibir todos los estímulos que acceden a la apercepción en un mismo plano.
Asimismo la percepción se rige por las leyes que regular en acto de percibir. Todas las leyes de la percepción tienen como finalidad ordenar los estímulos percibidos de acuerdo a los distintos criterios de manera de facilitar la construcción del significado que posen para la persona que esta percibiéndolos. Las leyes de la percepción más importantes son: proximidad, semejanzas, continuidad, cierre, simplicidad.
1.2 ATENCION
La atención se define como la focalización de la percepción en un set de estímulos. La atención implica dirigir nuestros sentidos hacia estímulos determinados. Asimismo, se denomina concentración a la mantención de la atención en un conjunto de estímulos por un periodo prolongado.
La principal característica de la atención es la selectividad, es decir, la atención permite que el cerebro trabaje con una determinada cantidad de información proveniente del medio y no con otra, porque esto no seria posible, De este modo, la atención se construye en un verdadero filtro del cerebro.
La atención es un proceso fundamental para el aprendizaje, ya que su acción permite que el individuo efectivamente pueda adquirir nuevos contenidos al discriminar la información que la persona procesara e integrara.
1.3 MEMORIA
La memoria corresponde a la retención o almacenamiento de información. En la memoria participan tres procesos:
· Codificación
· Almacenamiento
· Recuperación.
La codificación cosiste en asignar un código determinado a la información que desea retener, este puede ser una imagen, un símbolo, una idea, una palabra, etc.; la retención implica almacenar la información por un periodo de tiempo y la recuperación es traer al presente una información almacenada.
Es posible distinguir en la estructura de la memoria tres tipos de memoria:
· Sensorial
· Corto plazo
· Largo plazo
La primera es capaz de retener información por un periodo no superior a centésimas de segundos, la segunda retiene información por un lapso de aproximadamente 20 segundos, la tercera puede retener información por un periodo indeterminado de tiempo (minutos, horas, días, meses, años)
La articulación entre los tres tipos de memoria se puede entender a través del modelo modificado de Atkinson y Shiffrin (Davidoff, L., 1995). La memoria sensorial hace referencia al registro de estímulos brutos y carentes del significado realizado por el sistema sensorial del individuo (Feldman, R., 1998). La memoria sensorial se sustenta fundamentalmente en el registro en el registro visual (icónico) y auditivos (ecoico). El paso de la información de la memoria sensorial a la memoria de corto plazo, supone la participación de la atención. En este sistema, la información se almacena en términos de su significado, a través del proceso de codificaron, anteriormente señalado. La transferencia de información de la memoria de corto plazo implica que la información tenga un procesamiento mas elaborado, que normalmente se expresa en la compresión del contenido adquirido.
En ese contexto, el aprendizaje se producirá, cuando la persona transfiera la información de la memoria de corto plazo a la memoria de largo plazo. Esto significa que la persona debe realizar un proceso intencionado para aprender.
1.4 PENSAMIENTO
El pensamiento es talvez el proceso cognitivo mas complejo del ser humano. En términos generales, el pensamiento alude a la representación mental que construimos de la realidad (Paez, D.). En el pensamiento se desarrollan diversos procesos que participan en la conformaron de las representaciones. Entre estos procesos están la imaginación, abstracción, análisis-síntesis, clasificación o categorización, conceptualización, comprensión; también dentro del pensamiento se presentan las estrategias de resolución de problemas expresadas en los llamados, razonamientos (inductivo, deductivo y analógico)
Todo aprendizaje complejo implica la participación de los procesos del pensamiento para que se produzca efectivamente la adquisición de nuevas conductas o conocimientos.
1.5 LENGUAJE
El lenguaje, referido a la comunicación verbal, es un proceso cognitivo íntimamente ligado al pensamiento. El lenguaje verbal es un sistema estructurado de símbolos (sonido y signos) con significados que proporciona regalas para combinar los símbolos (Davidoff, L. 1995).
La relación del lenguaje con el pensamiento radica que en que el lenguaje nutre de pensamientos para construir nuevas representaciones, las que requieren del lenguaje para su comunicación.
En la actualidad los aprendizajes complejos producidos fundamentalmente en la educación formal se basan en el lenguaje verbal, por lo que este constituye un proceso central en la adquisición de nuevos conocimientos.
1.6 INTELEIGENCIA
Corresponde a la capacidad para comprender el mundo, pensar en forma racional y emplear recursos de manera efectiva cuando se enfrentan a desafíos (Feldman, R., 1998). En términos generales, la inteligencia hace referencia a la capacidad de resolver problemas.
Históricamente se ha discutido mucho a cerca de la naturaleza de la inteligencia humana, en cuanto a que seria una capacidad única, o más bien, correspondería a múltiples capacidades que coexisten y que tienen que ver con la resolución de problemas de diversa naturaleza. En este ultimo sentido, el aporte mas significativo que ha sido plateado por el psicólogo norteamericano H. Gardner (1999), plantea la existencia de a lo menos siete tipos de inteligencia que estarían presentes en el ser humano, ellos son: la inteligencia verbal, matemática, musical, espacial, cinésica ( coordinación psicomotora) intrapersonal, interpersonal.
En su relación con el aprendizaje, la inteligencia posee un alto valor dado que su desarrollo incide directamente, tanto en el proceso como en el logro de resultados en la adquisición de conocimientos.
lunes 27 de abril de 2009
jueves 23 de abril de 2009
EL APRENDIZAJE.
Por aprendizaje se entiende “un cambio más o menos permanente de conducta que ocurre como resultado de la práctica” (Hilgard y Marquis). Significa, por tanto, la aparición de una conducta nueva -que posee un alto grado de permanencia- y que surge como consecuencia de la actividad y experiencias anteriores.
En este sentido, la conducta aprendida difiere de la conducta instintiva. En efecto, el instinto es una pauta fija de acción de carácter innato, es decir, no es algo aprendido. Seguramente los animales poseen un gran número de instintos, pero no así el hombre ( se citan sólo instintos muy escasos y rudimentarios, como el instinto de succión en el bebe). Por ello, el hombre debe aprender prácticamente todo.
“Consideremos los cambios que ocurren en el comportamiento de un niño durante sus primeros años de vida. En este período, el niño se moldea o socializa, para convertirse en un miembro activo de su sociedad. Para poder hacer esto en cualquier cultura, debe aprender las formas apropiadas de interactuar con las personas… aprender a evitar las situaciones potencialmente peligrosas, a pensar en forma lógica y realista; aprender a percibir el mundo como lo perciben los otros , y las muchas respuestas y ajustes distintivos que hacen que él sea diferente de los demás. Es una maravilla que consiga aprender todas estas cosas. El hecho de hacerlo es prueba de la notable plasticidad del comportamiento humano y de su sistema nervioso.
Esta plasticidad parece extenderse por todo el reino animal. Aunque todavía no se sabe con certeza todo acerca del aprendizaje de los organismos unicelulares, organismos an inferiores como las planarias poseen una rudimentaria capacidad de aprender, y el aprendizaje se ha demostrado repetidamente en los vertebrados desde los peces hasta el hombre. La cantidad y las clases de cosas que pueden aprenderse aumenta considerablemente en los mamíferos superiores, y el hombre se distingue por su enorme capacidad de aprender.( C.T. Morgan, R.A. King, Introducción a la psicología. Madrid, Aguilar, 1978, p. 69.)
No solamente cambia la conducta cuando aprendemos algo. La permanencia del cambio indica que ha habido una modificación más profunda en las neuronas activas del cerebro que regulan el comportamiento. Pero este cambio no es observable; lo único que se puede observar es el cambio de conducta o aprendizaje.
Inteligencia y Aprendizaje.
Vivimos en el mundo, adaptándonos a él. La percepción nos da ya una información sobre el mundo y nos permite una primera adaptación. El aprendizaje permite una adaptación mucho más activa, puesto que desencadena respuestas a la realidad que nos rodea. Pero las respuestas aprendidas tienen un carácter de cierta rigidez: son respuestas estereotipadas a situaciones repetidas y “sabidas”. ¿Qué pasa cuando el animal y el hombre se encuentran en situaciones nuevas y, sobre todo, ante dificultades y problemas? Entonces entra en funcionamiento la inteligencia o “capacidad para resolver problemas”, que poseen también los animales. Pero quizá sólo el hombre posee otra forma de relacionarse con el mundo: el pensamiento abstracto.
“La inteligencia es la solución de un problema nuevo para el sujeto, es la coordinación de los medios para alcanzar un cierto objetivo que no es accesible de manera inmediata; mientras que el pensamiento es la inteligencia interiorizada, y se apoya no ya sobre la acción directa, sino sobre un simbolismo, sobre la evocación simbólica por el lenguaje, por las imágenes mentales, etc., que permiten representar lo que la inteligencia sensorio-motriz, por el contrario, va a captar directamente”. (J. Piaget, Problemas de psicología genética. Barcelona, Ariel, 1978pp. 18-19)
Cuando se intenta resolver un problema, normalmente se manejan datos presentes y percibidos en el momento… Pero a veces el hombre se distancia y “piensa” ¿Qué es lo que sucede entonces? Ya no se está en contacto con la realidad, sino que entre las cosas y la mente se han interpuesto “símbolos”, es decir, representaciones mentales de la realidad. Estos símbolos pueden ser imágenes, palabras o conceptos.
El Lenguaje.
El hombre utiliza el lenguaje como medio: 1) de expresión (es el uso más temprano: sonidos que expresan sentimientos; más tarde se usarán palabras); 2) de regulación de la acción (la acción queda bajo control verbal: los niños se dan instrucciones a sí mismos acerca de lo que están haciendo, tanto más cuanto más difícil es la tarea; a partir de los 6-7 años, este hablarse a sí mismo es substituido por el pensar silencioso); 3) de comunicación (al principio el niño no es capaz de ponerse en el punto de vista del otro: habla egocéntrica); y 4) de representación (pensamiento simbólico con palabras).
¿Cómo hemos aprendido a hablar? ¿En qué se basa nuestra posibilidad del lenguaje hablado?
*Para Skinner, el aprendizaje del lenguaje se aplica por el condicionamiento operante. Los niños comienzan a balbucear muy pronto ; entonces los padres, sin darse cuenta generalmente, refuerzan (mediante aplausos, risas, etcétera) la pronunciación de las sílabas que se parecen a palabras existentes. En concreto, las consonantes p y m y las vocales a y e son muy frecuentes en el balbuceo infantil. El niño ensayará sonidos como pa o ma y el refuerzo de los padres será inmediato y constante. Se dice: “El niño ha dicho papá” como si fuera algo que llega por sí solo. Habría que decir: “Ya hemos conseguido que el nuño –reforzándole- aprenda a decir papá. Procesos de imitación (del lenguaje de los padres) y de asociación (de las palabras con las cosas) intervendrán es este aprendizaje.
* Sin embargo, está teoría no parece explicar suficientemente el aprendizaje de las reglas gramaticales (el simple refuerzo no bastaría). Y si los niños imitan el lenguaje de los padres, ¿Por qué dicen “ponido” en lugar de decir “puesto”( como dirá más tarde, justamente por mecanismo de imitación y refuerzo negativo). Por esta razón, la teoría innatista de Chomsky intenta suplir las deficiencias de la teoría del aprendizaje. Aboga, en efecto, por la existencia de estructuras generativas profundas e innatas comunes a todos los hombres, junto a otras más superficiales y adquiridas, variables según las lenguas.
Extractado de: C. Tejedor, Introducción a la Filosofía
Por aprendizaje se entiende “un cambio más o menos permanente de conducta que ocurre como resultado de la práctica” (Hilgard y Marquis). Significa, por tanto, la aparición de una conducta nueva -que posee un alto grado de permanencia- y que surge como consecuencia de la actividad y experiencias anteriores.
En este sentido, la conducta aprendida difiere de la conducta instintiva. En efecto, el instinto es una pauta fija de acción de carácter innato, es decir, no es algo aprendido. Seguramente los animales poseen un gran número de instintos, pero no así el hombre ( se citan sólo instintos muy escasos y rudimentarios, como el instinto de succión en el bebe). Por ello, el hombre debe aprender prácticamente todo.
“Consideremos los cambios que ocurren en el comportamiento de un niño durante sus primeros años de vida. En este período, el niño se moldea o socializa, para convertirse en un miembro activo de su sociedad. Para poder hacer esto en cualquier cultura, debe aprender las formas apropiadas de interactuar con las personas… aprender a evitar las situaciones potencialmente peligrosas, a pensar en forma lógica y realista; aprender a percibir el mundo como lo perciben los otros , y las muchas respuestas y ajustes distintivos que hacen que él sea diferente de los demás. Es una maravilla que consiga aprender todas estas cosas. El hecho de hacerlo es prueba de la notable plasticidad del comportamiento humano y de su sistema nervioso.
Esta plasticidad parece extenderse por todo el reino animal. Aunque todavía no se sabe con certeza todo acerca del aprendizaje de los organismos unicelulares, organismos an inferiores como las planarias poseen una rudimentaria capacidad de aprender, y el aprendizaje se ha demostrado repetidamente en los vertebrados desde los peces hasta el hombre. La cantidad y las clases de cosas que pueden aprenderse aumenta considerablemente en los mamíferos superiores, y el hombre se distingue por su enorme capacidad de aprender.( C.T. Morgan, R.A. King, Introducción a la psicología. Madrid, Aguilar, 1978, p. 69.)
No solamente cambia la conducta cuando aprendemos algo. La permanencia del cambio indica que ha habido una modificación más profunda en las neuronas activas del cerebro que regulan el comportamiento. Pero este cambio no es observable; lo único que se puede observar es el cambio de conducta o aprendizaje.
Inteligencia y Aprendizaje.
Vivimos en el mundo, adaptándonos a él. La percepción nos da ya una información sobre el mundo y nos permite una primera adaptación. El aprendizaje permite una adaptación mucho más activa, puesto que desencadena respuestas a la realidad que nos rodea. Pero las respuestas aprendidas tienen un carácter de cierta rigidez: son respuestas estereotipadas a situaciones repetidas y “sabidas”. ¿Qué pasa cuando el animal y el hombre se encuentran en situaciones nuevas y, sobre todo, ante dificultades y problemas? Entonces entra en funcionamiento la inteligencia o “capacidad para resolver problemas”, que poseen también los animales. Pero quizá sólo el hombre posee otra forma de relacionarse con el mundo: el pensamiento abstracto.
“La inteligencia es la solución de un problema nuevo para el sujeto, es la coordinación de los medios para alcanzar un cierto objetivo que no es accesible de manera inmediata; mientras que el pensamiento es la inteligencia interiorizada, y se apoya no ya sobre la acción directa, sino sobre un simbolismo, sobre la evocación simbólica por el lenguaje, por las imágenes mentales, etc., que permiten representar lo que la inteligencia sensorio-motriz, por el contrario, va a captar directamente”. (J. Piaget, Problemas de psicología genética. Barcelona, Ariel, 1978pp. 18-19)
Cuando se intenta resolver un problema, normalmente se manejan datos presentes y percibidos en el momento… Pero a veces el hombre se distancia y “piensa” ¿Qué es lo que sucede entonces? Ya no se está en contacto con la realidad, sino que entre las cosas y la mente se han interpuesto “símbolos”, es decir, representaciones mentales de la realidad. Estos símbolos pueden ser imágenes, palabras o conceptos.
El Lenguaje.
El hombre utiliza el lenguaje como medio: 1) de expresión (es el uso más temprano: sonidos que expresan sentimientos; más tarde se usarán palabras); 2) de regulación de la acción (la acción queda bajo control verbal: los niños se dan instrucciones a sí mismos acerca de lo que están haciendo, tanto más cuanto más difícil es la tarea; a partir de los 6-7 años, este hablarse a sí mismo es substituido por el pensar silencioso); 3) de comunicación (al principio el niño no es capaz de ponerse en el punto de vista del otro: habla egocéntrica); y 4) de representación (pensamiento simbólico con palabras).
¿Cómo hemos aprendido a hablar? ¿En qué se basa nuestra posibilidad del lenguaje hablado?
*Para Skinner, el aprendizaje del lenguaje se aplica por el condicionamiento operante. Los niños comienzan a balbucear muy pronto ; entonces los padres, sin darse cuenta generalmente, refuerzan (mediante aplausos, risas, etcétera) la pronunciación de las sílabas que se parecen a palabras existentes. En concreto, las consonantes p y m y las vocales a y e son muy frecuentes en el balbuceo infantil. El niño ensayará sonidos como pa o ma y el refuerzo de los padres será inmediato y constante. Se dice: “El niño ha dicho papá” como si fuera algo que llega por sí solo. Habría que decir: “Ya hemos conseguido que el nuño –reforzándole- aprenda a decir papá. Procesos de imitación (del lenguaje de los padres) y de asociación (de las palabras con las cosas) intervendrán es este aprendizaje.
* Sin embargo, está teoría no parece explicar suficientemente el aprendizaje de las reglas gramaticales (el simple refuerzo no bastaría). Y si los niños imitan el lenguaje de los padres, ¿Por qué dicen “ponido” en lugar de decir “puesto”( como dirá más tarde, justamente por mecanismo de imitación y refuerzo negativo). Por esta razón, la teoría innatista de Chomsky intenta suplir las deficiencias de la teoría del aprendizaje. Aboga, en efecto, por la existencia de estructuras generativas profundas e innatas comunes a todos los hombres, junto a otras más superficiales y adquiridas, variables según las lenguas.
Extractado de: C. Tejedor, Introducción a la Filosofía
martes 14 de abril de 2009
Procesos cognocitivos
GUÍA DE APOYO DE CONTENIDOS
La Memoria
Si no tuviésemos memoria, a pesar de los órganos de los sentidos no seríamos conscientes de lo que habíamos visto, oído o percibido, porque los estímulos pasan a través de nosotros sin dejar huellas. Debido a la función de recepción y retención en el cerebro que llamamos memoria, conocemos ciertos estímulos que percibimos. No todo lo retenemos; cuando vamos por una calle vemos miles de caras, oímos innumerables ruidos, percibimos gran número de estímulos. Los más pasan sin dejarnos huella, pero retenemos la imagen general de la calle, quizá el cuadro más interesante de una exposición o el contenido de una conversación, esto es, aquello que ha llamado nuestra atención.
Una de las funciones básicas de la memoria, la de adquisición o retención, está relacionada con la atención. El material adquirido es retenido; el tesoro de la memoria preserva para su utilización posterior los conocimientos que va adquiriendo. La retención del material (retentiva) es la base de la tercera función de la memoria, el reconocimiento. Solo podemos reconocer un nuevo estímulo si lo hemos ya experimentado con anterioridad y si entonces fue fijado en nuestra mente (fijación) de tal modo que al compararlo con el nuevo nos lleve a reconocer su igualdad o semejanza. Pero la memoria no consiste solamente en un aparato que responde mecánicamente a los estímulos exteriores. Podemos intencionalmente reproducir el material que hemos adquirido y retenido, es decir, poseemos la función de evocar el pasado. La evocación se produce mediante la función de la memoria que llamamos recuerdo o función de recordar.
Fuente. W. Wolf. Introducción a la Psicología. México, Fondo de cultura económica, 1970, pp.84-85
En general, cuando se habla de “memoria” se suele entender la memoria “verbal”. Pero ésta es una visión excesivamente estrecha. Por eso, el filósofo francés H. Bergson (1941) propuso una distinción que no ha sido recogida por los psicólogos: hay una memoria-recuerdo, que retiene los estados de conciencia (imágenes de todo tipo, pensamientos, estados afectivos), y una memoria-hábito, que retiene nuestras experiencias pasadas pero sin evocar su imagen. La memoria-hábito es, por tanto, más hábito y automatismo que memoria en sentido estricto:”Parece haber una memoria involuntaria de los miembros…-decía Marcel Proust-. Piernas y brazos están llenos de recuerdos adormecidos”. Sin embargo, en todo lo que sigue nos referiremos únicamente a lo que la psicología entiende por “memoria”; la memoria-recuerdo.
Precisamente es M. Proust quién nos ha dejado las mejores descripciones acerca de la memoria en “En busca del tiempo perdido”
“ Así ocurre con nuestro pasado. Es trabajo perdido el querer evocarlo, e inútiles todos los afanes de nuestra inteligencia. Ocultase fuera de sus dominios y de su alcance, en un objeto material (en la sensación que ese objeto material nos daría) que no sospechamos. Y del azar depende que nos encontremos con ese objeto antes que nos llegue la muerte, o que no lo encontremos nunca”
Y Proust cuenta cómo, en su infancia, tuvo esta experiencia al tomar el té con una magdalena:
“Pero en el mismo instante en que aquel trago, con las migas del bollo, tocó mi paladar, me estremecí, fija mi atención en algo extraordinario que ocurría en mi interior. Un placer delicioso me invadió, me aisló, sin noción de lo que lo causaba”
Lo que revive es, pues, únicamente un sentimiento. Proust repite el sorbo de té y la sensación comienza a aminorarse:
“ Ya se ve claro que la verdad que yo busco no está en él, sino en mi. El brebaje la despertó, pero no sabe cuál es, y lo único que puede hacer es repetir indefinidamente, pero cada vez con menor intensidad, ese testimonio que no sé interpretar y que quiero volver a pedirle dentro de un instante y encontrar intacto a mi disposición para llegar a una aclaración decisiva. Dejo la taza y me vuelvo hacia mi alma. Ella es la que tiene que dar con la verdad. Pero ¿cómo? Grave incertidumbre ésta cuando el alma se siente superada por sí misma, cuando ella, la que busca, es justamente el país oscuro por donde ha de buscar, sin que le sirva para nada su bagaje. ¿Buscar? No sólo buscar; crear. Se encuentra ante una cosa que todavía no existe y a la que ella sola puede dar realidad y entrarla en el campo de la visión”
De pronto, el recuerdo surge, y con él muchos otros: todo un fragmento del pasado se reconstruye…” (M. Proust, En busca del tiempo perdido .Madrid, Alianza, 1979, vol.I, pp 60-64)
Este texto de Proust sugiere la idea de que hay en la memoria recuerdos imborrables, pero difícilmente recuperables. Las investigaciones que inició W. Penfield, un neurocirujano de la universidad de Montreal, en 1951, parecen confirmar esta idea: al excitarse eléctricamente algunas zonas del cerebro, brotan involuntariamente recuerdos puntuales y detallados que parecían absolutamente olvidados. Los recuerdos deben estar, pues, representados en el cerebro de alguna manera; pero la naturaleza de esa huella o “engrama” no es bien conocida todavía.
Los primeros estudios experimentales importantes se deben a H. Ebbinghaus (1885), quien estudió el modo como se retienen series de sílabas sin sentido. Influido por el asociacionismo, concluyó que el mecanismo de la memoria requiere una única actividad: repetición suficiente para que los datos a recordar se asocien entre sí, formando cadenas.
La psicología cognitiva actual considera que la repetición no lo explica todo. En realidad, el ser humano interpreta los datos en función de sus conocimientos previos, y así construye sus recuerdos. Nuestra memoria no es como una cámara fotográfica, sino como un pintor que crea un cuadro según su propia personalidad. Así, los recuerdos contienen más que los hechos vividos ( hay todo un trabajo de estructuración e interpretación), y también menos (hay una selección de hechos relevantes y una eliminación del resto).
La Memoria
Si no tuviésemos memoria, a pesar de los órganos de los sentidos no seríamos conscientes de lo que habíamos visto, oído o percibido, porque los estímulos pasan a través de nosotros sin dejar huellas. Debido a la función de recepción y retención en el cerebro que llamamos memoria, conocemos ciertos estímulos que percibimos. No todo lo retenemos; cuando vamos por una calle vemos miles de caras, oímos innumerables ruidos, percibimos gran número de estímulos. Los más pasan sin dejarnos huella, pero retenemos la imagen general de la calle, quizá el cuadro más interesante de una exposición o el contenido de una conversación, esto es, aquello que ha llamado nuestra atención.
Una de las funciones básicas de la memoria, la de adquisición o retención, está relacionada con la atención. El material adquirido es retenido; el tesoro de la memoria preserva para su utilización posterior los conocimientos que va adquiriendo. La retención del material (retentiva) es la base de la tercera función de la memoria, el reconocimiento. Solo podemos reconocer un nuevo estímulo si lo hemos ya experimentado con anterioridad y si entonces fue fijado en nuestra mente (fijación) de tal modo que al compararlo con el nuevo nos lleve a reconocer su igualdad o semejanza. Pero la memoria no consiste solamente en un aparato que responde mecánicamente a los estímulos exteriores. Podemos intencionalmente reproducir el material que hemos adquirido y retenido, es decir, poseemos la función de evocar el pasado. La evocación se produce mediante la función de la memoria que llamamos recuerdo o función de recordar.
Fuente. W. Wolf. Introducción a la Psicología. México, Fondo de cultura económica, 1970, pp.84-85
En general, cuando se habla de “memoria” se suele entender la memoria “verbal”. Pero ésta es una visión excesivamente estrecha. Por eso, el filósofo francés H. Bergson (1941) propuso una distinción que no ha sido recogida por los psicólogos: hay una memoria-recuerdo, que retiene los estados de conciencia (imágenes de todo tipo, pensamientos, estados afectivos), y una memoria-hábito, que retiene nuestras experiencias pasadas pero sin evocar su imagen. La memoria-hábito es, por tanto, más hábito y automatismo que memoria en sentido estricto:”Parece haber una memoria involuntaria de los miembros…-decía Marcel Proust-. Piernas y brazos están llenos de recuerdos adormecidos”. Sin embargo, en todo lo que sigue nos referiremos únicamente a lo que la psicología entiende por “memoria”; la memoria-recuerdo.
Precisamente es M. Proust quién nos ha dejado las mejores descripciones acerca de la memoria en “En busca del tiempo perdido”
“ Así ocurre con nuestro pasado. Es trabajo perdido el querer evocarlo, e inútiles todos los afanes de nuestra inteligencia. Ocultase fuera de sus dominios y de su alcance, en un objeto material (en la sensación que ese objeto material nos daría) que no sospechamos. Y del azar depende que nos encontremos con ese objeto antes que nos llegue la muerte, o que no lo encontremos nunca”
Y Proust cuenta cómo, en su infancia, tuvo esta experiencia al tomar el té con una magdalena:
“Pero en el mismo instante en que aquel trago, con las migas del bollo, tocó mi paladar, me estremecí, fija mi atención en algo extraordinario que ocurría en mi interior. Un placer delicioso me invadió, me aisló, sin noción de lo que lo causaba”
Lo que revive es, pues, únicamente un sentimiento. Proust repite el sorbo de té y la sensación comienza a aminorarse:
“ Ya se ve claro que la verdad que yo busco no está en él, sino en mi. El brebaje la despertó, pero no sabe cuál es, y lo único que puede hacer es repetir indefinidamente, pero cada vez con menor intensidad, ese testimonio que no sé interpretar y que quiero volver a pedirle dentro de un instante y encontrar intacto a mi disposición para llegar a una aclaración decisiva. Dejo la taza y me vuelvo hacia mi alma. Ella es la que tiene que dar con la verdad. Pero ¿cómo? Grave incertidumbre ésta cuando el alma se siente superada por sí misma, cuando ella, la que busca, es justamente el país oscuro por donde ha de buscar, sin que le sirva para nada su bagaje. ¿Buscar? No sólo buscar; crear. Se encuentra ante una cosa que todavía no existe y a la que ella sola puede dar realidad y entrarla en el campo de la visión”
De pronto, el recuerdo surge, y con él muchos otros: todo un fragmento del pasado se reconstruye…” (M. Proust, En busca del tiempo perdido .Madrid, Alianza, 1979, vol.I, pp 60-64)
Este texto de Proust sugiere la idea de que hay en la memoria recuerdos imborrables, pero difícilmente recuperables. Las investigaciones que inició W. Penfield, un neurocirujano de la universidad de Montreal, en 1951, parecen confirmar esta idea: al excitarse eléctricamente algunas zonas del cerebro, brotan involuntariamente recuerdos puntuales y detallados que parecían absolutamente olvidados. Los recuerdos deben estar, pues, representados en el cerebro de alguna manera; pero la naturaleza de esa huella o “engrama” no es bien conocida todavía.
Los primeros estudios experimentales importantes se deben a H. Ebbinghaus (1885), quien estudió el modo como se retienen series de sílabas sin sentido. Influido por el asociacionismo, concluyó que el mecanismo de la memoria requiere una única actividad: repetición suficiente para que los datos a recordar se asocien entre sí, formando cadenas.
La psicología cognitiva actual considera que la repetición no lo explica todo. En realidad, el ser humano interpreta los datos en función de sus conocimientos previos, y así construye sus recuerdos. Nuestra memoria no es como una cámara fotográfica, sino como un pintor que crea un cuadro según su propia personalidad. Así, los recuerdos contienen más que los hechos vividos ( hay todo un trabajo de estructuración e interpretación), y también menos (hay una selección de hechos relevantes y una eliminación del resto).
miércoles 3 de diciembre de 2008
La sexualidad humana
La sexualidad es una dimensión fundamental de nuestro ser personal. Esta se desarrolla a lo largo de toda nuestra vida, por lo que decimos que es dinámica. Además de los aspectos biológicos y psicológicos, los factores socioculturales tienen un papel muy importante en esta transformación; su influencia puede ser positiva y propiciar el desarrollo íntegro, pleno, de la persona, ser un vehículo de crecimiento y expresión personal, o por el contrario, restringirlo y coartarlo.
A diferencia de lo que muchos piensan, la sexualidad humana no sólo abarca las relaciones sexuales, los contactos eróticos y la reproducción. Está vinculada con casi todas las áreas de la vida y, por lo mismo, su aceptación y sana vivencia influyen positivamente en la vida general de la persona. La sexualidad es sólo un elemento esencial de nuestro desarrollo y de nuestra identidad. Ella constituye una forma de expresión de nuestro ser y de nuestros sentimientos más íntimos y una forma y un proceso de comunicación. En la vivencia de la sexualidad ponemos en juego los valores que están en la base de nuestro proyecto de vida.
El ser humano es un todo cuyas partes interactúan; la sexualidad es una de ellas y por eso es necesario entenderla de una manera global y como un aspecto inherente a la persona. No es posible aislarla del resto del individuo, ni entenderla como privativa de las personas que mantienen relaciones sexuales coitales.
La sexualidad supone, expresa y participa del misterio integral de la persona. De allí que no se la pueda entender desde una visión reduccionista. Su carácter integral y plurivalente es un rasgo específico y característico. Por ello es necesario aproximarse a su comprensión considerando las distintas dimensiones que la componen:
Dimensión biológica: las diferencias entre el varón y la mujer se imponen por una serie de caracteres morfológicos, sin embargo la distinción biológica entre el hombre y la mujer es mucho más compleja que la configuración descriptiva de la genitalidad. De tal modo que el sexo biológico contempla 5 categorías básicas: la configuración cromosómica; el sexo gonádico; el sexo hormonal, la estructura reproductiva interna y la genitalidad.
Dimensión psicológica: la sexualidad en el ser humano no se limita a ser una “necesidad” (dimensión biológica), sino que se expande en el camino del deseo (dimensión psicológica) llegando a ser vivencia y comportamiento sexual humano. La dimensión psicológica introduce el sentido en la sexualidad humana;. Entre las categorías que incluye esta dimensión está la identidad sexual y el desarrollo sexual.
Dimensión sociocultural: el ser humano es un ser cultural también en su sexualidad; porque tiene una historia, es una historia y construye historia. La tradición la alcanza en la cultura en que vive. Se hace parte de esa historia cuando la asume conscientemente y construye su historia cuando asume la responsabilidad personal y colectiva como ser social frente al momento presente. Existen una serie de espacios y canales de socialización de la sexualidad humana. Entre los más importantes están la familia de origen, la escuela, el grupo de pares, la religión, las normas sociales, los medios de comunicación.
Dimensión ética-filosófica: La sexualidad no es un concepto “abstracto”, la sexualidad se vive, se pone en acción y se juega en las experiencias de la vida diaria, en lo cotidiano. La dimensión ética parte de la noción de la persona, hombre y mujer, como valor en sí misma. Esta va asumiendo a lo largo de su vida diversos valores y se convierte, por lo tanto, en una portadora de ellos, los cuales también jerarquiza a la luz de sus experiencias y vida personal. Constantemente está revisando sus valores y replanteándose su jerarquía, lo que lleva a conformar su conciencia. La ética se convierte así en el contexto valorativo que orienta el ser y el actuar de la persona. Desde allí hace sus opciones y le da un sentido a su vida. En el plano de la sexualidad es justamente la dimensión ética la que en última instancia define cómo va a ser esta vivencia en el individuo. Esto quiere decir que los valores asumidos por la persona se ven reflejados en sus actitudes, sentimientos y comportamientos respecto de lo sexual.
La sexualidad es una dimensión fundamental de nuestro ser personal. Esta se desarrolla a lo largo de toda nuestra vida, por lo que decimos que es dinámica. Además de los aspectos biológicos y psicológicos, los factores socioculturales tienen un papel muy importante en esta transformación; su influencia puede ser positiva y propiciar el desarrollo íntegro, pleno, de la persona, ser un vehículo de crecimiento y expresión personal, o por el contrario, restringirlo y coartarlo.
A diferencia de lo que muchos piensan, la sexualidad humana no sólo abarca las relaciones sexuales, los contactos eróticos y la reproducción. Está vinculada con casi todas las áreas de la vida y, por lo mismo, su aceptación y sana vivencia influyen positivamente en la vida general de la persona. La sexualidad es sólo un elemento esencial de nuestro desarrollo y de nuestra identidad. Ella constituye una forma de expresión de nuestro ser y de nuestros sentimientos más íntimos y una forma y un proceso de comunicación. En la vivencia de la sexualidad ponemos en juego los valores que están en la base de nuestro proyecto de vida.
El ser humano es un todo cuyas partes interactúan; la sexualidad es una de ellas y por eso es necesario entenderla de una manera global y como un aspecto inherente a la persona. No es posible aislarla del resto del individuo, ni entenderla como privativa de las personas que mantienen relaciones sexuales coitales.
La sexualidad supone, expresa y participa del misterio integral de la persona. De allí que no se la pueda entender desde una visión reduccionista. Su carácter integral y plurivalente es un rasgo específico y característico. Por ello es necesario aproximarse a su comprensión considerando las distintas dimensiones que la componen:
Dimensión biológica: las diferencias entre el varón y la mujer se imponen por una serie de caracteres morfológicos, sin embargo la distinción biológica entre el hombre y la mujer es mucho más compleja que la configuración descriptiva de la genitalidad. De tal modo que el sexo biológico contempla 5 categorías básicas: la configuración cromosómica; el sexo gonádico; el sexo hormonal, la estructura reproductiva interna y la genitalidad.
Dimensión psicológica: la sexualidad en el ser humano no se limita a ser una “necesidad” (dimensión biológica), sino que se expande en el camino del deseo (dimensión psicológica) llegando a ser vivencia y comportamiento sexual humano. La dimensión psicológica introduce el sentido en la sexualidad humana;. Entre las categorías que incluye esta dimensión está la identidad sexual y el desarrollo sexual.
Dimensión sociocultural: el ser humano es un ser cultural también en su sexualidad; porque tiene una historia, es una historia y construye historia. La tradición la alcanza en la cultura en que vive. Se hace parte de esa historia cuando la asume conscientemente y construye su historia cuando asume la responsabilidad personal y colectiva como ser social frente al momento presente. Existen una serie de espacios y canales de socialización de la sexualidad humana. Entre los más importantes están la familia de origen, la escuela, el grupo de pares, la religión, las normas sociales, los medios de comunicación.
Dimensión ética-filosófica: La sexualidad no es un concepto “abstracto”, la sexualidad se vive, se pone en acción y se juega en las experiencias de la vida diaria, en lo cotidiano. La dimensión ética parte de la noción de la persona, hombre y mujer, como valor en sí misma. Esta va asumiendo a lo largo de su vida diversos valores y se convierte, por lo tanto, en una portadora de ellos, los cuales también jerarquiza a la luz de sus experiencias y vida personal. Constantemente está revisando sus valores y replanteándose su jerarquía, lo que lleva a conformar su conciencia. La ética se convierte así en el contexto valorativo que orienta el ser y el actuar de la persona. Desde allí hace sus opciones y le da un sentido a su vida. En el plano de la sexualidad es justamente la dimensión ética la que en última instancia define cómo va a ser esta vivencia en el individuo. Esto quiere decir que los valores asumidos por la persona se ven reflejados en sus actitudes, sentimientos y comportamientos respecto de lo sexual.
jueves 21 de agosto de 2008
COMPONENTES DE LA PERSONALIDAD.
Integran la personalidad componentes físicos y componentes psicológicos. Los primeros tienen innegable importancia, pero lo que más define la identidad de cada individuo son los componentes psicológicos. Entre éstos existen elementos hereditarios; pero también influyen las condiciones adquiridas ya sea en forma involuntaria como las adquiridas deliberadamente, que son elegidas libremente.
Por condiciones adquiridas involuntariamente, se entienden los caracteres resultantes del ambiente social y familiar, y por vía de la educación.
Las condiciones adquiridas voluntariamente, son las que provienen de las actividades propias de carácter cultural y de las decisiones voluntarias acerca de su propia persona.
Los componentes más reconocidos en Psicología de la Personalidad son:
1. FÍSICO: La composición orgánica — dada por las características somáticas (corporales) y psicológicas básicas y permanentes; que dependen fundamentalmente de la herencia biológica, pero que no está libre de las influencias ambientales (alimentación, traumas infantiles, etc.)
2. INTELIGENCIA: La inteligencia de una persona está formada por un conjunto de variables como la atención, la capacidad de observación, la memoria, el aprendizaje, las habilidades sociales, etc., que le permiten enfrentarse al mundo diariamente. El rendimiento que obtenemos de nuestras actividades diarias depende en gran medida de la atención que les prestemos, así como de la capacidad de concentración que manifestemos en cada momento. Pero hay que tener en cuenta que, para tener un rendimiento adecuado intervienen muchas otras funciones como, por ejemplo, un estado emocional estable, una buena salud psico- física o un nivel de activación normal.
La inteligencia es la capacidad de asimilar, guardar, elaborar y utilizarla para resolver problemas cosa que también son capaces de hacer los animales e incluso los ordenadores. Pero el ser humano va más allá, desarrollando una capacidad de iniciar, dirigir y controlar nuestras operaciones mentales y todas las actividades que manejan información. Aprendemos, reconocemos, relacionamos, mantenemos el equilibrio y muchas cosas más sin saber cómo lo hacemos. Pero tenemos además la capacidad de integrar estas actividades mentales y de hacerlas voluntarias, en definitiva de controlarlas, como ocurre con nuestra atención o con el aprendizaje, que deja de ser automático como en los animales para focalizarlo hacia determinados objetivos deseados.
Una de las definiciones que mejor se adaptan a nuestra forma de entender el término, es la que nos dice que inteligencia, es "la aptitud que nos permite recoger información de nuestro interior y del mundo que nos circunda, con el objetivo de emitir la respuesta más adecuada a las demandas que el vivir cotidiano nos plantea", según acuerdo generalizado entre los estudiosos del tema depende de la dotación genética y de las vivencias que experimentamos a lo largo de la vida.
Actualmente, distintos especialistas en el área de la Psicología, de la Filosofía y de la Educación, han estudiado y acordado que las principales teorías de la inteligencia se pueden traducir en tres: Inteligencias Múltiples, Inteligencia Emocional e Inteligencia Moral.
1.- TEMPERAMENTO: Conformado por aquellos modos de ser y de comportarse, que siendo procedentes de factores hereditarios se fundamentan en estructuras constitucionales; aunque igualmente está influido por factores provenientes de la educación y el aprendizaje. Es una expresión dinámica y afectiva emergente de los factores constitutivos, que resultan característicos del individuo.
Con respecto a la biotipología y la constitución física del ser humano, el investigador Sheldom describe temperamentos asociados a la actividad digestiva, muscular o intelectual, distinguiéndose, según sea el desarrollo predominante de alguna de esas capas.
2.-CARÁCTER: expresión que idiomáticamente alude a aquello que individualiza precisamente (etimológicamente alude a algo marcado o una incisión realizada, como en la escritura cuneiforme), de modo que puede calificarse como aquellos componentes que expresan de una manera más individualizada y distintiva el modo de ser y comportarse de una persona en particular.
El carácter es un componente que se ve fuertemente influido por el ambiente, la cultura, la educación, el entorno social y familiar, el núcleo de amistades o de trabajo, etc. En cierto sentido, resulta de la forma en que los componentes constitucionales del temperamento, son moldeados a lo largo de su desenvolvimiento en el ambiente familiar, educacional, social; y sus condiciones personales se desarrollan en cierta dirección.
Uno de los factores esenciales del carácter es la voluntad unida al temple, como expresión del autodominio sobre los propios comportamientos; especialmente en las decisiones personales que importan ejercer la libertad, pero que a la vez se condicionan por el deber, la responsabilidad, y el respeto a límites sociales o morales.
MISTERIO BAJO LA MÁSCARA (RELATO)
Cuenta una leyenda, que pocos conocen, que alguien misterioso se presentó una vez en una fiesta de carnavales, cubriendo su rostro con una extraña máscara negra, que ni siquiera estaba decorada, por lo que la gente se burlaba de él y hacía mofa por la poca originalidad de su disfraz. Hablaban unos con otros y nadie le conocía; mientras tanto él charlaba con todo el mundo. Era tan natural en su comportamiento, que parecía que su máscara y él, eran una misma cosa.
¡Vaya disfraz! decían y se vanagloriaban de sus disfraces, mucho más vistosos y originales. Pero lo que no sabían era que aquel hombre no iba disfrazado, y que por causa de un accidente se veía obligado a llevar la máscara para cubrir sus cicatrices. Y tanto se burlaron de él, que hizo parar la música, se subió al escenario y arrancando la máscara de su rostro, dejó al descubierto sus cicatrices mientras les decía “yo llevo una máscara, que cubre mis cicatrices, para no dañar la sensibilidad de cuantos me miran, aunque se rían de mí, pero vosotros os habéis colocado vuestras máscaras para esconder vuestro egoísmo, vuestra insolidaridad, vuestras miserias y vuestra cobardía, para herir a conciencia la sensibilidad de personas como yo”.
Se hizo el silencio más absoluto y, como si se hubieran puesto de acuerdo, se fueron quitando sus máscaras, que dejaron abandonadas por el suelo, y se dirigieron a él. Primero le miraron atemorizados, luego uno de ellos se atrevió a acercarse y le tendió su mano pidiéndole perdón, acto que repitieron todos los demás. Aceptó sus disculpas y pudieron terminar la fiesta felizmente.
Y dice la leyenda que, desde entonces, el día de carnavales, han dejado de disfrazarse, que solo llevan una máscara negra, que luego se quitan para bailar y pasan así hasta la madrugada.
Integran la personalidad componentes físicos y componentes psicológicos. Los primeros tienen innegable importancia, pero lo que más define la identidad de cada individuo son los componentes psicológicos. Entre éstos existen elementos hereditarios; pero también influyen las condiciones adquiridas ya sea en forma involuntaria como las adquiridas deliberadamente, que son elegidas libremente.
Por condiciones adquiridas involuntariamente, se entienden los caracteres resultantes del ambiente social y familiar, y por vía de la educación.
Las condiciones adquiridas voluntariamente, son las que provienen de las actividades propias de carácter cultural y de las decisiones voluntarias acerca de su propia persona.
Los componentes más reconocidos en Psicología de la Personalidad son:
1. FÍSICO: La composición orgánica — dada por las características somáticas (corporales) y psicológicas básicas y permanentes; que dependen fundamentalmente de la herencia biológica, pero que no está libre de las influencias ambientales (alimentación, traumas infantiles, etc.)
2. INTELIGENCIA: La inteligencia de una persona está formada por un conjunto de variables como la atención, la capacidad de observación, la memoria, el aprendizaje, las habilidades sociales, etc., que le permiten enfrentarse al mundo diariamente. El rendimiento que obtenemos de nuestras actividades diarias depende en gran medida de la atención que les prestemos, así como de la capacidad de concentración que manifestemos en cada momento. Pero hay que tener en cuenta que, para tener un rendimiento adecuado intervienen muchas otras funciones como, por ejemplo, un estado emocional estable, una buena salud psico- física o un nivel de activación normal.
La inteligencia es la capacidad de asimilar, guardar, elaborar y utilizarla para resolver problemas cosa que también son capaces de hacer los animales e incluso los ordenadores. Pero el ser humano va más allá, desarrollando una capacidad de iniciar, dirigir y controlar nuestras operaciones mentales y todas las actividades que manejan información. Aprendemos, reconocemos, relacionamos, mantenemos el equilibrio y muchas cosas más sin saber cómo lo hacemos. Pero tenemos además la capacidad de integrar estas actividades mentales y de hacerlas voluntarias, en definitiva de controlarlas, como ocurre con nuestra atención o con el aprendizaje, que deja de ser automático como en los animales para focalizarlo hacia determinados objetivos deseados.
Una de las definiciones que mejor se adaptan a nuestra forma de entender el término, es la que nos dice que inteligencia, es "la aptitud que nos permite recoger información de nuestro interior y del mundo que nos circunda, con el objetivo de emitir la respuesta más adecuada a las demandas que el vivir cotidiano nos plantea", según acuerdo generalizado entre los estudiosos del tema depende de la dotación genética y de las vivencias que experimentamos a lo largo de la vida.
Actualmente, distintos especialistas en el área de la Psicología, de la Filosofía y de la Educación, han estudiado y acordado que las principales teorías de la inteligencia se pueden traducir en tres: Inteligencias Múltiples, Inteligencia Emocional e Inteligencia Moral.
1.- TEMPERAMENTO: Conformado por aquellos modos de ser y de comportarse, que siendo procedentes de factores hereditarios se fundamentan en estructuras constitucionales; aunque igualmente está influido por factores provenientes de la educación y el aprendizaje. Es una expresión dinámica y afectiva emergente de los factores constitutivos, que resultan característicos del individuo.
Con respecto a la biotipología y la constitución física del ser humano, el investigador Sheldom describe temperamentos asociados a la actividad digestiva, muscular o intelectual, distinguiéndose, según sea el desarrollo predominante de alguna de esas capas.
2.-CARÁCTER: expresión que idiomáticamente alude a aquello que individualiza precisamente (etimológicamente alude a algo marcado o una incisión realizada, como en la escritura cuneiforme), de modo que puede calificarse como aquellos componentes que expresan de una manera más individualizada y distintiva el modo de ser y comportarse de una persona en particular.
El carácter es un componente que se ve fuertemente influido por el ambiente, la cultura, la educación, el entorno social y familiar, el núcleo de amistades o de trabajo, etc. En cierto sentido, resulta de la forma en que los componentes constitucionales del temperamento, son moldeados a lo largo de su desenvolvimiento en el ambiente familiar, educacional, social; y sus condiciones personales se desarrollan en cierta dirección.
Uno de los factores esenciales del carácter es la voluntad unida al temple, como expresión del autodominio sobre los propios comportamientos; especialmente en las decisiones personales que importan ejercer la libertad, pero que a la vez se condicionan por el deber, la responsabilidad, y el respeto a límites sociales o morales.
MISTERIO BAJO LA MÁSCARA (RELATO)
Cuenta una leyenda, que pocos conocen, que alguien misterioso se presentó una vez en una fiesta de carnavales, cubriendo su rostro con una extraña máscara negra, que ni siquiera estaba decorada, por lo que la gente se burlaba de él y hacía mofa por la poca originalidad de su disfraz. Hablaban unos con otros y nadie le conocía; mientras tanto él charlaba con todo el mundo. Era tan natural en su comportamiento, que parecía que su máscara y él, eran una misma cosa.
¡Vaya disfraz! decían y se vanagloriaban de sus disfraces, mucho más vistosos y originales. Pero lo que no sabían era que aquel hombre no iba disfrazado, y que por causa de un accidente se veía obligado a llevar la máscara para cubrir sus cicatrices. Y tanto se burlaron de él, que hizo parar la música, se subió al escenario y arrancando la máscara de su rostro, dejó al descubierto sus cicatrices mientras les decía “yo llevo una máscara, que cubre mis cicatrices, para no dañar la sensibilidad de cuantos me miran, aunque se rían de mí, pero vosotros os habéis colocado vuestras máscaras para esconder vuestro egoísmo, vuestra insolidaridad, vuestras miserias y vuestra cobardía, para herir a conciencia la sensibilidad de personas como yo”.
Se hizo el silencio más absoluto y, como si se hubieran puesto de acuerdo, se fueron quitando sus máscaras, que dejaron abandonadas por el suelo, y se dirigieron a él. Primero le miraron atemorizados, luego uno de ellos se atrevió a acercarse y le tendió su mano pidiéndole perdón, acto que repitieron todos los demás. Aceptó sus disculpas y pudieron terminar la fiesta felizmente.
Y dice la leyenda que, desde entonces, el día de carnavales, han dejado de disfrazarse, que solo llevan una máscara negra, que luego se quitan para bailar y pasan así hasta la madrugada.
Scole Creare
Temuco
RASGOS DE LA PERSONALIDAD.
No son más que las disposiciones persistentes e internas que hacen que el individuo piense, sienta y actué, de manera característica.
Teoría de los rasgos.
Los teóricos de los rasgos rechazan la idea sobre la existencia de unos cuantos tipos muy definidos de personalidad. Señalan que la gente difiere en varias características o rasgos, tales como, dependencia, ansiedad, agresividad y sociabilidad. Todos poseemos estos rasgos pero unos en mayor o menor grado que otros.
Desde luego es imposible observar los rasgos directamente, no podemos ver la sociabilidad del mismo modo que vemos el cabello largo de una persona, pero si esa persona asiste constantemente a fiestas y a diferentes actividades, podemos concluir con que esa persona posee el rasgo de la sociabilidad.
Los rasgos pueden calificarse en cardinales, centrales y secundarios.
Rasgos cardinales:
Son relativamente poco frecuentes, son tan generales que influyen en todos los actos de una persona. Un ejemplo de ello podría ser una persona tan egoísta que prácticamente todos sus gestos lo revelan.
Rasgos Centrales:
Son más comunes, y aunque no siempre, a menudo son observables en el comportamiento. Ejemplo, una persona agresiva tal vez no manifieste este rasgo en todas las situaciones.
Rasgos secundarios:
Son atributos que no constituyen una parte vital de la persona, pero que intervienen en ciertas situaciones. Un ejemplo de ello puede ser, una persona sumisa que se moleste y pierda los estribos.
Las cinco grandes categorías de la personalidad
Extroversión:
Locuaz, atrevido, activo, bullicioso, vigoroso, positivo, espontáneo, efusivo, enérgico, entusiasta, aventurero, comunicativo, franco, llamativo, ruidoso, dominante, sociable.
Afabilidad:
Cálido, amable, cooperativo, desprendido, flexible, justo, cortés, confiado, indulgente, servicial, agradable, afectuoso, tierno, bondadoso, compasivo, considerado, conforme.
Dependencia:
Organizado, dependiente, escrupuloso, responsable, trabajador, eficiente, planeador, capaz, deliberado, esmerado, preciso, practico, concienzudo, serio, ahorrativo, confiable.
Estabilidad emocional:
Impasible, no envidioso, relajado, objetivo, tranquilo, calmado, sereno, bondadoso, estable, satisfecho, seguro, imperturbable, poco exigente, constante, placido, pacifico.
Cultura o inteligencia:
Inteligente, perceptivo, curioso, imaginativo, analítico, reflexivo, artístico, perspicaz, sagaz, ingenioso, refinado, creativo, sofisticado, bien informado, intelectual, hábil, versátil, original, profundo, culto.
Teorías de la personalidad y su consistencia.
Todas las Todas las teorías de la personalidad, en general, manifiestan que el comportamiento, es congruente a través del tiempo y de las situaciones. Según esta perspectiva, una persona agresiva tiende a ser agresiva en una amplia gama de situaciones y continuara siendo agresiva de un día a otro, o de un año a otro. Este comportamiento constantemente agresivo es una prueba de la existencia de un rasgo de la personalidad subyacente de agresividad, o de una tendencia hacia ella. No obstante algunos teóricos, se preguntan si en realidad el ser humano mantiene una conducta persistente y consciente.¿Interviene la herencia en la adquisición de la personalidad? Un acervo cada vez mayor de investigaciones indica que sí. Los estudios comparativos de gemelos idénticos, que comparten el mismo Material genético, indican que se parecen mucho más que los gemelos fraternos en características de la personalidad como emotividad, sociabilidad, e impulsividad. Por consiguiente se determina científicamente que la herencia influye genéticamente en la adquisición de una personalidad determinada.
Temuco
RASGOS DE LA PERSONALIDAD.
No son más que las disposiciones persistentes e internas que hacen que el individuo piense, sienta y actué, de manera característica.
Teoría de los rasgos.
Los teóricos de los rasgos rechazan la idea sobre la existencia de unos cuantos tipos muy definidos de personalidad. Señalan que la gente difiere en varias características o rasgos, tales como, dependencia, ansiedad, agresividad y sociabilidad. Todos poseemos estos rasgos pero unos en mayor o menor grado que otros.
Desde luego es imposible observar los rasgos directamente, no podemos ver la sociabilidad del mismo modo que vemos el cabello largo de una persona, pero si esa persona asiste constantemente a fiestas y a diferentes actividades, podemos concluir con que esa persona posee el rasgo de la sociabilidad.
Los rasgos pueden calificarse en cardinales, centrales y secundarios.
Rasgos cardinales:
Son relativamente poco frecuentes, son tan generales que influyen en todos los actos de una persona. Un ejemplo de ello podría ser una persona tan egoísta que prácticamente todos sus gestos lo revelan.
Rasgos Centrales:
Son más comunes, y aunque no siempre, a menudo son observables en el comportamiento. Ejemplo, una persona agresiva tal vez no manifieste este rasgo en todas las situaciones.
Rasgos secundarios:
Son atributos que no constituyen una parte vital de la persona, pero que intervienen en ciertas situaciones. Un ejemplo de ello puede ser, una persona sumisa que se moleste y pierda los estribos.
Las cinco grandes categorías de la personalidad
Extroversión:
Locuaz, atrevido, activo, bullicioso, vigoroso, positivo, espontáneo, efusivo, enérgico, entusiasta, aventurero, comunicativo, franco, llamativo, ruidoso, dominante, sociable.
Afabilidad:
Cálido, amable, cooperativo, desprendido, flexible, justo, cortés, confiado, indulgente, servicial, agradable, afectuoso, tierno, bondadoso, compasivo, considerado, conforme.
Dependencia:
Organizado, dependiente, escrupuloso, responsable, trabajador, eficiente, planeador, capaz, deliberado, esmerado, preciso, practico, concienzudo, serio, ahorrativo, confiable.
Estabilidad emocional:
Impasible, no envidioso, relajado, objetivo, tranquilo, calmado, sereno, bondadoso, estable, satisfecho, seguro, imperturbable, poco exigente, constante, placido, pacifico.
Cultura o inteligencia:
Inteligente, perceptivo, curioso, imaginativo, analítico, reflexivo, artístico, perspicaz, sagaz, ingenioso, refinado, creativo, sofisticado, bien informado, intelectual, hábil, versátil, original, profundo, culto.
Teorías de la personalidad y su consistencia.
Todas las Todas las teorías de la personalidad, en general, manifiestan que el comportamiento, es congruente a través del tiempo y de las situaciones. Según esta perspectiva, una persona agresiva tiende a ser agresiva en una amplia gama de situaciones y continuara siendo agresiva de un día a otro, o de un año a otro. Este comportamiento constantemente agresivo es una prueba de la existencia de un rasgo de la personalidad subyacente de agresividad, o de una tendencia hacia ella. No obstante algunos teóricos, se preguntan si en realidad el ser humano mantiene una conducta persistente y consciente.¿Interviene la herencia en la adquisición de la personalidad? Un acervo cada vez mayor de investigaciones indica que sí. Los estudios comparativos de gemelos idénticos, que comparten el mismo Material genético, indican que se parecen mucho más que los gemelos fraternos en características de la personalidad como emotividad, sociabilidad, e impulsividad. Por consiguiente se determina científicamente que la herencia influye genéticamente en la adquisición de una personalidad determinada.
Guía de contenido: Tercero Medio Electivo.
EL ESPAÑOL EN AMÈRICA.
1. La Evolución del Español en América:
Cuando el español nos llega a América, esta lengua está en un momento crítico e importante. Se estaba definiendo como un idioma moderno después de un proceso medieval de formación.
Antes de llegar a nuestro continente, hemos visto que el español fue creciendo en un continuo contacto con las lenguas diversas y se formó como u fruto de múltiples aportes de los pueblos que a través de los siglos se fueron asentando en la Península.
Acostumbrado este idioma a enriquecer y a ampliar su vocabulario con términos de otras lenguas, también recibió el aporte de vocablos de diversos idiomas europeos.
En el idioma español se comprueba lo que es una lengua viva que va creciendo por la acción permanentemente creadora y adaptativa de sus hablantes.
Si nuestra lengua no evolucionara y permaneciese fija y sin cambios, desgraciadamente sería síntoma de que era una lengua muerta y que cada vez quedaba menos hablantes de ella.
En este contexto llegó el español a América y se puso en contacto con nuestro mundo y nuestras lenguas ancestrales.
Nuevos productos, animales desconocidos, objetos diferentes, en definitiva, múltiples realidades que eran absolutamente desconocidas para los conquistadores. Ante este cúmulo de cosas no hay otra actuación cohente que aceptar los vocablos autóctonos.
La lengua española recibe la savia nueva de nuestras lenguas.
Con nuestras lenguas y la variedad de nuestras culturas el español será poco a poco el mismo idioma, pero rejuvenecido y renovado en una fusión entre la herencia peninsular y los aportes continentales.
Somos muchos países, somos más de trescientos millones de hablantes y somos un continente que en un futuro tendrá unos protagonismos socioeconómicos mundial.
El español es nuestro idioma, pero también lo son esas otras lenguas de nuestros antepasados. Todas deben ser tratadas con cariño y habladas profusamente para que progresen. Nada de nuestro patrimonio debe ser perdido.
Aunque la lengua es la misma, el habla es diversa en cada país en cada región de nuestro continente:
PECULIARIDADES DEL ESPAÑOL EN AMERICA.
Aunque la lengua es la misma, el habla es diversa en cada país y en cada región de nuestro continente.
Las principales causa de estas diferencias son:
1. Origen de los españoles de la colonia:
Los conquistadores, colonos y religiosos peninsulares eran de diversas regiones de España, también cada una con sus diferencias.
2. El continuo contacto con las lenguas aborígenes de cada zona aportó el español vocablos diversos en cada regiòn. Aun se da en la actualidad y cada vez aumenta cada vez más el número de hablantes bilingües.
3. La incidencia de otras lenguas: se explica a través de cinco casos:
a) Con los esclavos africanos llegaron al continente sistemas silábicos, entonaciones y sonidos que causaron variedades específicas en zonas costeras del atlántico.
b) La zona de Brasil asimiló muchos vocablos del portugués, como en brasil con vocablos españoles
c) Las emigraciones europeas especialmente la masiva de italianos de finales del siglo pasado y comienzos del actual han aportado nuevos vocablos.
d) El colonialismo comercial de la gran potencia del norte aportó gran parte de vocablos inglese.
e) Los muchos millones de latinoamericanos residentes en Estados unidos que tienen una diaria y continua fricción entre la lengua materna y la lengua hablada y oída del país en el que viven.
ACTIVIDADES:
Busque el significado de las siguientes palabras posteriormente reemplace el termino por un concepto afín sin alterar el sentido del contexto.
1. La Evolución del Español en América:
Cuando el español nos llega a América, esta lengua está en un momento crítico e importante. Se estaba definiendo como un idioma moderno después de un proceso medieval de formación.
Antes de llegar a nuestro continente, hemos visto que el español fue creciendo en un continuo contacto con las lenguas diversas y se formó como u fruto de múltiples aportes de los pueblos que a través de los siglos se fueron asentando en la Península.
Acostumbrado este idioma a enriquecer y a ampliar su vocabulario con términos de otras lenguas, también recibió el aporte de vocablos de diversos idiomas europeos.
En el idioma español se comprueba lo que es una lengua viva que va creciendo por la acción permanentemente creadora y adaptativa de sus hablantes.
Si nuestra lengua no evolucionara y permaneciese fija y sin cambios, desgraciadamente sería síntoma de que era una lengua muerta y que cada vez quedaba menos hablantes de ella.
En este contexto llegó el español a América y se puso en contacto con nuestro mundo y nuestras lenguas ancestrales.
Nuevos productos, animales desconocidos, objetos diferentes, en definitiva, múltiples realidades que eran absolutamente desconocidas para los conquistadores. Ante este cúmulo de cosas no hay otra actuación cohente que aceptar los vocablos autóctonos.
La lengua española recibe la savia nueva de nuestras lenguas.
Con nuestras lenguas y la variedad de nuestras culturas el español será poco a poco el mismo idioma, pero rejuvenecido y renovado en una fusión entre la herencia peninsular y los aportes continentales.
Somos muchos países, somos más de trescientos millones de hablantes y somos un continente que en un futuro tendrá unos protagonismos socioeconómicos mundial.
El español es nuestro idioma, pero también lo son esas otras lenguas de nuestros antepasados. Todas deben ser tratadas con cariño y habladas profusamente para que progresen. Nada de nuestro patrimonio debe ser perdido.
Aunque la lengua es la misma, el habla es diversa en cada país en cada región de nuestro continente:
PECULIARIDADES DEL ESPAÑOL EN AMERICA.
Aunque la lengua es la misma, el habla es diversa en cada país y en cada región de nuestro continente.
Las principales causa de estas diferencias son:
1. Origen de los españoles de la colonia:
Los conquistadores, colonos y religiosos peninsulares eran de diversas regiones de España, también cada una con sus diferencias.
2. El continuo contacto con las lenguas aborígenes de cada zona aportó el español vocablos diversos en cada regiòn. Aun se da en la actualidad y cada vez aumenta cada vez más el número de hablantes bilingües.
3. La incidencia de otras lenguas: se explica a través de cinco casos:
a) Con los esclavos africanos llegaron al continente sistemas silábicos, entonaciones y sonidos que causaron variedades específicas en zonas costeras del atlántico.
b) La zona de Brasil asimiló muchos vocablos del portugués, como en brasil con vocablos españoles
c) Las emigraciones europeas especialmente la masiva de italianos de finales del siglo pasado y comienzos del actual han aportado nuevos vocablos.
d) El colonialismo comercial de la gran potencia del norte aportó gran parte de vocablos inglese.
e) Los muchos millones de latinoamericanos residentes en Estados unidos que tienen una diaria y continua fricción entre la lengua materna y la lengua hablada y oída del país en el que viven.
ACTIVIDADES:
Busque el significado de las siguientes palabras posteriormente reemplace el termino por un concepto afín sin alterar el sentido del contexto.
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